Noticias como ésta son 'una aguja en un pajar': Mientras más de cinco millones de españoles buscan trabajo, en la localidad leonesa de Riello faltan trabajadores. Se necesitan albañiles, carpinteros y otros artesanos. El pueblo está creciendo, hay que restaurar casas y hace falta mano de obra. Hasta una familia de Mallorca se viene en marzo para el pueblo.
En algunos pueblos del municipio ya hay más niños que gente mayor. Baja la media de edad a medida que crece el optimismo de cara al futuro. Ha perdido 600 habitantes, y la mayoría de los que quedan superan los 60 años, pero hay parejas jóvenes que se empeñan en romper la tendencia.
La Urz y Bonella, dos de los 40 pueblos casi abandonados que tiene el municipio, son ejemplo de la esperanza que empieza a sentir Riello. Una sensación que no es abstracta, sino que se materializa en la necesidad de carpinteros, fontaneros, albañiles, canteros, electricistas, la lista que plantea el alcalde es larga, y de momento la demanda se cubre fuera.
Y no solo hay empleo arreglando o reconstruyendo casas para los nuevos habitantes o veraneantes ocasionales, sino que las 24.000 hectáreas del municipio, Reserva de la Biosfera, también pueden ser fuente de riqueza. Para empezar, el colegio no solo no desaparecerá, como se temía hace unos años, sino que se ha ampliado. Al igual que las expectativas de todo el municipio.