En 1.844 se creó la Guardia Civil para preservar el orden. Desde entonces nunca se habían quejado de su situación laboral. El pasado 18 de septiembre, por primera vez en la historia, salieron a ejercer su derecho a manifestarse.
"Somos ciudadanos con derecho a voto y con derecho a protestar y a mostrar nuestra disconformidad con las decisiones que tome el Gobierno", explica Manuel Hoya, responsable de los servicios jurídicos AUGC. Sólo hicieron que se les escuchara, lo que les permitió "sentirse un poco más ciudadanos".
Cuando hablan de la "indignidad" de su situación se refieren al "aspecto organizativo"; es decir, para ellos nunca ha existido un turno de trabajo. Piden que se regulen esta situación "en beneficio de la eficacia del propio servicio que ofrecen y de los ciudadanos a quienes se le presta".
Están disponibles 24 horas al día y su jornada no está regulada. Algo que no ocurre con otras fuerzas de seguridad, como la Policía Nacional. Ambos dependen de la misma Dirección General y, simplemente, no quieren sentirse "discriminados".