Llegan los meses de verano y las empresas y los hogares se quedan vacíos durante las vacaciones. Por ello, incrementa en esta época la instalación de sistemas de videovigilancia. Aunque en ocasiones ya es tarde. Los responsables de las empresas de seguridad señalan que este tipo de sistemas "se suelen instalar cuando ya se han producido robos en la zona".
La instalación de estos sistemas en los comercios es algo prácticamente obligado. Pero cada vez son más los hogares que los utilizan. Un sistema de 4 cámaras ronda los 1.000 euros.
Las empresas, comercios o naves industriales suelen emplear sistemas de vigilancia exteriores e interiores. También el miedo a ser robado por algún empleado agudiza el ingenio. Eso sí, la utilización de estos sistemas "siempre tiene que estar advertido mediante un cartel".
Son sistemas de captación o de grabación. Éstos últimos sólo pueden almacenar las grabaciones durante un periodo nunca superior a un mes. Su información se borrará de forma automática pasado ese tiempo.