El Juzgado de Menores de Burgos ha ordenado a la Policía la localización y retención del menor E.H.H., conocido como "El Pelayo", que no ha regresado desde el pasado 4 de abril al centro de menores "María Zambrana", de Valladolid, donde cumplía en régimen semiabierto una condena por la muerte de un joven en 2008.
"El Pelayo", que tenía 17 años cuando se produjeron los hechos, fue condenado a 3 años y 9 meses de internamiento tras confesarse en la vista oral como único autor de los golpes que acabaron con la vida del joven soriano Iván H.G., tras una pelea registrada en una zona de copas de Burgos que, al parecer, la víctima quería apaciguar.
Además de la orden de localización y retención, el Juzgado de Menores ha solicitado al Juzgado de Instrucción Decano de Valladolid que investigue el presunto delito de quebrantamiento de condena por parte del joven fugado.
El joven covaledense Iván H.G., de 19 años, falleció el pasado 1 de noviembre a consecuencia de los golpes que había recibido en la madrugada del día 31 de octubre al intentar mediar para detener una pelea que se estaba produciendo en la zona de copas de Las Llanas (Burgos).
Tras el trágico suceso, y además de a E.H.H., la Policía Nacional detuvo en su día a D.O.V., de 18 años, y a J.D.S.G, de 23 años, aunque ambos fueron puestos después en libertad.
Tras ser condenado, el menor estaba bajo una situación judicial de "internamiento en régimen semiabierto", lo que supone la posibilidad desde su inicio de realizar actividades en el exterior, aunque en este caso pasó prácticamente año y medio antes de que pudiera disfrutar de alguna salida (sin pernocta) y casi dos años para obtener salidas de fin de semana, según fuentes del Tribual Superior de Justicia de Castilla y León.
La Ley del menor establece que la realización de actividades fuera del centro quedará condicionada a la evolución de la persona y al cumplimiento de los objetivos previstos en las mismas, pudiendo el Juez de Menores suspenderlas por tiempo determinado, acordando que todas las actividades se lleven a cabo dentro del centro.
Además, esta ley señala que toda medida de internamiento de un menor debe fomentar la preparación de la vida en libertad, y los permisos forman parte del tratamiento "resocializador y reeducativo".