El mayor aliado occidental en Oriente Próximo continúa ajeno a los movimientos diplomáticos entre europeos y norteamericanos para tratar de mantener estable el conflicto que se libra contra Irán.
A pesar de que el gobierno de Barack Obama afirmaba que la opción militar contra Irán "es real y está lista para ser usada" en caso de que las sanciones no cumplan su objetivo, lo cierto es que tanto EEUU como Europa tratan de evitar el mayor tiempo posible la contienda.
El presidente norteamericano declaraba que "cualquier tipo de actividad militar adicional en el golfo (Pérsico) es negativa y tiene un gran efecto sobre nosotros. Podría tener un gran efecto en los precios del petróleo, aún tenemos tropas en Afganistán, fronterizo con Irán, y por eso nuestra opción preferente es la diplomática”.
Sin embargo, el gobierno de Benjamin Netanyahu parece obviar las recomendaciones de sus aliados occidentales y mantiene la tensión por medio de operaciones secretas llevadas a cabo presuntamente por el Mossab para tratar de frenar el avance del programa nuclear iraní. La última ha sido el misterioso asesinato del científico Mustafa Ahmadi Roshan el pasado 11 de enero. A pesar de que nadie ha confirmado la autoría del atentado, el vicegobernador de Teherán, Safarali Baratloo, acusaba a Israel: "La bomba fue magnética, igual que otras usadas antes en los asesinatos de otros científicos, y el trabajo de los sionistas" según publicaba la agencia Fars.
Irán es otro de los interesados en no entrar en contienda. La superioridad militar israelí y la falta de apoyos al régimen de Ahmadineyad, provocan que el peor parado en esta futura guerra sea el propio Irán. Además, las últimas sanciones aprobadas contra el régimen, como la congelación de las cuentas iraníes en Europa, o la prohibición paulatina de las importaciones de petróleo iraní en la UE a partir del 1 de julio de este año, han empeorado la previsión económica del país.
Por el momento, Obama, ha descartado este domingo que Washington o Israel vayan a lanzar un ataque contra Irán y ha intercedido en favor del diálogo con el régimen de Teherán, sin embargo, fuentes del gobierno israelí ha afirmado que Netanyahu pretende reunirse con el presidente estadounidense en marzo, lo que aumenta las especulaciones que señalan un posible ataque en los próximos meses de Israel a las instalaciones nucleares de Irán.