El fin de fiesta en la localidad vallisoletana de Tudela de Duero contó con un susto de infarto para los espectadores que estaban asistiendo, desde lo tendidos, a una suelta de reses en el ruedo.
Un astado, cuajado y musculado, del hierro gaditano de La Victoria, tras acometer a la 'pirámide' de madera colocada en el centro de la arena, desde la que lo citaban varios mozos, tomó impulso y saltó por encima de la barrera, colocando su testuz encima del cable de seguridad que circunda el inicio de los tendidos.
Esta estructura impidió que el astado accediera a las gradas desde la que los aficionados contemplaban el espectáculo.
El animal, que ya había intentado este salto en otras ocasiones, recorrió el callejón y volvió a salir a la arena, para, de modo casi directo, regresar a los corrales ante la evidencia de tan díscolo y arriesgado comportamiento.