Un vecina del municipio salmantino de Saldeana, Socorro Pérez, prefiere lavar la ropa a mano y en el río, ya que 'queda mucho más limpia que en la lavadora'.
A pesar de sus 75 años de edad, no tiene ningún problema en coger, casi a diario, la tradicional banqueta donde se coloca de rodillas a la orilla del río y frota la ropa sucia a base de jabón casero que ella misma fabrica con grasas naturales de cerdo.
Mientras el riachuelo que pasa junto a su casa lleve agua, esta septuagenaria, vecina de uno de los municipios del Parque Natural Arribes del Duero, prefiere lavar a mano 'ya que el agua es muy buena y es la costumbre que he tenido siempre'.
Esta actividad, casi extinta por la enorme comodidad y alivio que supuso la llegada de la lavadora, es recordada ahora por las más mayores como 'una fiesta, donde nos juntábamos todas las mujeres más jóvenes del pueblo junto a la orilla del río y, a pesar de lo trabajoso, nos lo pasábamos estupendamente', ha recordado la vecina de Saldeana Juliana Fuentes Merino.
Aún así, muchas mujeres de esta localidad han asegurado que con la grasa del cerdo de la matanza suelen hacer varios kilos de jabón, producto muy habitual de las despensas de los pueblos.