El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, consideró este martes que el conflicto surgido entre fabricantes y concesionarios de la industria del automóvil se solucionará si el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, cumple con el compromiso de presentar en tres meses la ley de contratos para regular desde el equilibrio el papel económico de ambos colectivos y aseguró que Renault España mantiene su plan industrial en Castilla y León.
La enmienda del PNV a la ley de Economía Sostenible, que contó con el apoyo del PP y CiU en el Senado, que propicia que los concesionarios puedan devolver vehículos no vendidos en dos meses, provocó esta tarde un bronco debate entre el presidente de la Junta y la portavoz socialista en el penúltimo pleno ordinario de esta legislatura.
Redondo, después de recordar que la enmienda ha "puesto en pie de guerra" a los fabricantes y de que el sector del automóvil es el "músculo industrial" de Castilla y León por los 30.000 empleos directos que genera, insistió en pedir explicaciones a Herrera de por qué el PP votó la propuesta y de por qué los senadores populares de la Comunidad se posicionaron con los nacionalistas frente a los intereses autonómicos.
La portavoz socialista fue más lejos y consideró "malo" que el presidente no haya hablado con su partido, pero estimó todavía peor que si ha hablado el líder del PP, Mariano Rajoy, no le haya tenido en cuenta, como dijo que tampoco lo hizo sobre la crisis de la minería.
"Son sectores claves, no son sectores cualquiera", incidió Redondo, para referirse al decreto del carbón o a la industria del automóvil, sobre la que valoró el trabajo y el acuerdo de PP y PSOE a favor del futuro de las factorías de Renault o de Nissan con nuevos modelos. "Apelo a su responsabilidad para que convenza a su partido y retire la propuesta que perjudica a Castilla y León", espetó la socialista.
Esta exposición enervó al presidente de la Junta, que respondió a la portavoz en un tono bronco. Primero la afeó que en la pregunta olvidara a Nissan y citara "Pegado", en vez de Iveco Pegaso, y después la recriminó que hablara de que tenía que haber ido él a la reunión en vez del vicepresidente económico, Tomás Villanueva, cuando el ministro citó a la reunión a los responsables de industria.
Herrera afirmó, después, que no es casual que la enmienda recibiera el respaldo de los socios del PSOE -PNV y CiU- y tildó de "irresponsabilidad" que la portavoz vertiera "dudas" sobre la viabilidad de los proyectos de Renault en Castilla y León, sin haber hablado con la dirección de la compañía. Además, la acusó de "ningunear" a los más de 200 concesionarios de Castilla y León y a los 5.000 empleos que representan.
Entre las criticas de "seguidismo" entre ambos, el presidente de la Junta apuntó al líder del PSCYL-PSOE y candidato a la Presidencia, Óscar López, para manifestar que en vez de trabajar en la enmienda estaba esquiando y después se dio cuenta del alcance que tenía, cinco días después.
El debate se elevó con la petición de explicaciones de la portavoz al presidente y con la replica de éste de que el único objetivo de la pregunta, que descalificó hasta en su redacción, si bien nada dijo de la enmienda, era "desgastar" al Gobierno regional. "Si el ministro de Industria cumple con el compromiso de presentar en tres meses el anteproyecto de ley, será un paso adelante", concluyó Herrera. "Apelo a su responsabilidad para que convenza a su partido y retire una propuesta que perjudica a Castilla y León", dijo Redondo. "Me alegro de que se le haya informado de que el Gobierno va a resolver ese desaguisado del PP y el lío en el que nos han metido ustedes", apostilló la portavoz socialista.