Se afilió al PSOE en 1996, con 23 años, y solo un año más tarde fue nombrado asesor del grupo parlamentario socialista en el Parlamento Europeo.
Madrileño de nacimiento, y castellano y leonés convencido, por las raíces que le unen a la provincia de Segovia, Óscar López es licenciado en ciencias políticas está casado y tiene dos hijas.
Diputado durante la octava y novena legislatura, aterrizó en la política de Castilla y León en el año 2008. En este día de Villalar ya había anunciado que se presentaría a la secretaría general del PSOE en Castilla y León y el 21 de septiembre de ese año tomaba las riendas del partido.
Desde entonces, su obsesión ha sido pisar todos y cada uno de los rincones de la Comunidad recorriendo más de 20.000 kilómetros al mes.
Perseverante, enérgico y elocuente ha estado del lado del gobierno en asuntos de comunidad como el pacto del sector financiero o el plan de convergencia interior, aunque su trabajo en Castilla y León no le ha impedido seguir ligado a Ferraz.
Alfredo Pérez Rubalcaba ya confió en él para coordinar los trabajos de la conferencia política que el partido celebró los primeros días de octubre en Madrid para sentar las bases del programa electoral para las elecciones generales. Y durante las semanas que ha durado el pulso Chacón-Rubalcaba, López aunque alegó neutralidad hasta la celebración de los congresos provinciales siempre ha estado del lado del cántabro.
La complicidad entre los dos socialistas ya había quedado clara, antes y después de la campaña de las generales.