ARCOmadrid cierra sus puertas con un balance positivo para galeristas, coleccionistas, artistas, profesionales del sector y del público general, informa la organización, algo que se traduce en un aumento de las ventas y unas visitas totales de alrededor de 150.000 personas, una cifra similar a la de la edición de 2010.
La atmósfera de optimismo que ha respirado esta edición ha puesto de manifiesto la recuperación de la confianza del mercado, lo que se ha traducido en una dinámica de ventas, con adquisiciones por parte de coleccionistas e inversores privados, así como de diferentes instituciones públicas que han incorporado nuevas piezas a sus museos y colecciones.
El cambio en la planificación de la Feria, la reducción a dos pabellones, la distribución de las galerías, son los puntos más valorados, y que han hecho de ARCOmadrid un certamen más cómodo y accesible para el público.
Asimismo, el esfuerzo por una mayor profesionalización de la feria, la apuesta por la calidad, y la reducción del número de galerías -con un total de 197 participantes-, además de la presencia monográfica de proyectos latinoamericanos en la sección Solo Projects, y de jóvenes galerías de reciente creación en el programa Opening, han sido algunos de los cambios más celebrados.
Otra de las novedades que ha tenido una buena acogida en cuanto a la distribución, ha sido la ubicación de las galerías del país invitado -programa Focus Rusia- intercaladas entre los stands del Programa General, que les ha permitido una mayor interactuación en el marco de la feria.
En esta edición, ARCOmadrid ha potenciado su comunicación digital con la creación de la aplicación gratuita para smartphones y tabletas, la Guía digital ARCOmadrid, que ha generado en sus dos primeros días más de 3.000 descargas.