De entre 35 y 44 años, con familia y con contrato indefinido en una empresa consolidada. Ese es el perfil del trabajador de alta cualificación. Y también de la trabajadora, porque hemos alcanzado el equilibrio entre mujeres y hombres en puestos directivos, según un informe elaborado por la Secretaría de Estado de Igualdad, aunque siguen sin cobrar lo mismo, según el informe, la diferencia salarial entre hombres y mujeres en puestos de alta calificación ronda el 32%.
Los sectores de agricultura, industria y construcción, así como en las ramas industriales de alta y media-alta tecnología, la brecha salarial entre ambos sexos es superior y puede llegar a alcanzar el 40,8 por ciento en el caso de la construcción.
Castilla y León se encuentra a la cabeza de esa diferencia salarial con una desviación un 6% superior a la media nacional. Un hombre cobra hoy en día 5.859 euros de media más que una mujer, casi un millón de pesetas. Ellos tienen un sueldo de 18.977 € frente a los 13.117 € que ellas perciben por su trabajo, según los últimos datos del INE .
Esta brecha salarial es 227 euros mayor que hace diez años, según los mismos datos de la Encuesta de Estructura Salarial: 16.756 euros del salario masculino frente a los 11.124 euros de las mujeres.
Sin embargo, a pesar de ser una de las Comunidades donde la diferencia salarial es más pronunciada, se encuentra entre las tres autonomías que mayor igualdad de contratación en puestos de alta cualificación.
Casi el 46% de estos puestos son desempeñados por mujeres. Esto se debe a que el sector público, en el que están ocupadas la mitad de las directivas del país, tiene un gran peso en nuestra región. No ocurre lo mismo en el ámbito privado. Solo el 11% de los integrantes de los consejos de administración de las empresas del IBEX 35 son féminas. Aunque en 2004, solo eran el 3%.
Unos datos que revelan que todavía falta mucho por hacer para lograr una igualdad laboral, tal y como dicta la Constitución.