El coordinador regional de UCCL en Castilla y León, Jesús Manuel González Palacín, no tiene ninguna duda. La culpa de la actual crisis en el sector de la patata la tienen los intermediarios. "La caída del precio ha sido progresiva y ha evolucionado de pagar unos 15 céntimos al agricultor hasta los 5-10 céntimos". Según las cifras barajadas por el sindicato agrario, eso supone pérdidas de unos 2.000 euros de media por Hectárea de patata sembrada en la Comunidad. "En 2011 se han sembrado unas 23.000 Hectáreas de tubérculo", asegura Palacín.
"El sector nunca ha estado bien, pero este año pensábamos que podríamos llegar a un acuerdo con los almacenistas y al menos alcanzar el coste de producción llegando a los 12 céntimos". Sin embargo, no ha sido así. Al productor le llegan entre 5 y 10 céntimos dependiendo de la calidad de la patata. En el supermercado, el precio por kilo está entre los 70 y 80 céntimos. ¿Dónde va a parar la diferencia? "Se lo quedan los de en medio", dice Palacín.
Una de las soluciones propuestas por UCCL es la generalización de los contratos tipo, es decir, que los almacenistas contraten la patata con un precio preestablecido y respeten lo acordado. Esta campaña ha habido pocos acuerdos de ese tipo, ya que, según Palacín, a los intermediarios sólo les interesa obtener el máximo beneficio posible.
En cuanto a la posición de otros sindicatos agrarios como UPA y COAG, desde UCCL se piensa que es "muy lamentable" que no haya unidad para luchar contra el conflicto. En la Asamblea de Tordesillas, UCCL decidió que los agricultores parasen la producción durante cuatro días como medida de presión a los almacenistas, y las otras OPAs se pusieron en contra, obligando a sus agricultores a hacer lo contrario. Palacín afirma que si el paro se hubiera mantenido dos días más, hubiera sido efectivo.