El consejero de Sanidad, Antonio María Saez Aguado, ha reconocido este miércoles otro retraso en el nuevo hospital de Burgos al admitir que la obra civil terminará a finales de este año, cuando su predecesor en el cargo, Javier Álvarez Guisasola, las dio por prácticamente concluidas la pasada primavera.
En una visita a las obras del centro, que se está construyendo por el modelo de concesión de obra pública a cambio de la explotación de varios servicios no asistenciales durante tres décadas, el consejero ha expresado su "confianza" en que las empresas adjudicatarias cumplan su compromiso de entregar el hospital en disposición para iniciar su actividad antes de finalizar el año.
Ha añadido que quedan pendientes algunas obras planteadas a partir de las propuestas de los facultativos y jefes de servicio que prestarán servicio en el nuevo centro y ha reconocido que también están pendientes algunas modificaciones de equipamiento.
A partir de la entrega formal del centro se realizarán las pruebas de la tecnología y se iniciará el traslado, que "será secuencial y va a plantear algunos problemas porque es inevitable", ha reconocido Saez Aguado.
El consejero ha adelantado que el plan específico de traslado aprovechará la experiencia reciente del hospital Río Ortega de Valladolid, que fue "secuencial" bajo la coordinación de su director entonces y actual gerente regional de salud, el doctor García Prieto.
Saez Aguado ha calculado que el traslado podría completarse la próxima primavera, aunque en su opinión "lo importante es que lo sustancial del hospital esté en esas fechas iniciado o en curso, porque no importa tanto tardar dos meses menos o un mes más, sino que todo se haga bien".