Son la generación que dispone de más información sobre cualquier tema, pero a pesar de conocer los problemas de salud que acarrear el consumo de tabaco, más de un millón de jóvenes en España, entre 16 y 24 años, fuma cada día.
Este es el colectivo en el que este año, en el Día Mundial sin Tabaco, se centra la campaña de la Asociación Española contra el Cáncer.
Algunos lo tienen claro. Nunca han fumado porque les molesta el humo, no lo encuentran atractivo o supone un gasto de dinero innecesario. Sin embargo, siguen existiendo adolescentes para los que encederse un cigarrillo es sinónimo de éxito personal.
El perfil del consumidor de tabaco no ha cambiado pese a la reforma de la Ley. Mayores y jóvenes acuden al estanco para comprar cigarrillos pero, quizás, no de las misma marca de siempre. Han aumentado las ventas del tabaco de liar pero han disminuido la de los bares.
Se calcula que, aproximadamente, 650.000 ciudadanos europeos mueren cada año prematuramente como consecuencia del tabaco. 20.000 de ellos son fumadores pasivos.