En Castilla y León hay cerca de 2.000 bienes protegidos. Sin embargo, algunos presentan evidentes signos de abandono. Es el caso de la iglesia de San Juan de Villalón de Campos, en Valladolid. Desde que se levantara este templo, hace más de 500 años, no ha sido intervenido. Su estructura aguanta milagrosamente el paso del tiempo.
Desde fuera parece una iglesia cualquiera, pero dentro, salen la luz los vestigios del tiempo. La fachada es un buen disfraz que esconde, grietas, humedades y una techumbre que soporta como puede el paso de los años. Declarada Bien de Interés Cultural, sin embargo, no hace honor a esta protección.
Su estructura se mantiene como si de un juego de malabares se tratara. No tiene cimientos y sus pilares, de madera y revestidos en yeso, se encuentran deteriorados. Desde hace 15 años se vieron obligados a cerrarla al público.Otra iglesia, San Pedro vive una situación parecida.
Quieren conservar su patrimonio, las huellas de su pasado y que no se reduzca a un bonito recuerdo de algo que fue y ya no existe.