Todos tenemos derecho a formar parte de un jurado popular, salvo que la ley nos excluya. Si somos elegidos no podemos negarnos, aunque no todo el mundo quiera asumir las responsabilidades que ello conlleva.
La mayoría de los ciudadanos consideran que es importante cumplir con la obligación, pero admiten que no les gustaría pasar por ello.
Este tipo de sorteos se rige solamente por el azar, para que las personas sean elegidas en plenas condiciones de igualdad.
Cada miembro del jurado recibe 67 euros por día, 18 por dietas y una compensación económica por costes de desplazamiento. Sin embargo, no cumplir con la cita puede llegar a supone una multa de 3.000 euros.