Pablo Ruiz Mateos, hijo del empresario José María Ruiz Mateos, y la administración concursal de Trapa, empresa ubicada en Dueñas (Palencia) y que perteneció a Nueva Rumasa, no han llegado este jueves a un acuerdo en el acto de conciliación celebrado en Palencia después de que el vástago del empresario jerezano haya presentado una demanda por su despido.
Fuentes jurídicas han informado que Pablo Ruiz Mateos no ha estado presente en el acto de conciliación celebrado en la Unidad de Mediación, Arbitraje y Conciliación (UMAC) de Palencia y su representación ha corrido a cargo de una procuradora.
Los administradores concursales de la empresa chocolatera que tienen asumidas las facultades de gestión de la misma decidieron despedir a Pablo Ruiz Mateos al considerar que supuestamente había infringido la normativa laboral al no presentarse a su puesto laboral en la empresa palentina.
De hecho, han argumentado durante el acto de conciliación que por este motivo debe ser catalogado como un despido procedente.
Según fuentes sindicales, Pablo Ruiz Mateos figuraba en nómina en calidad de economista con un contrato indefinido y cobraba por ello 193.335,46 euros anuales.
La representación de Ruiz Mateos ha defendido la improcedencia de su despido después de reconocer que estaba dado de alta en la empresa con un sueldo razonable.
Tras acabar el acto de conciliación sin avenencia, serán los Juzgados de lo Social de Palencia, si el demandante así lo estima, los que deberán decidir sobre esta demanda por despido.
El Juzgado Número 1 de Palencia, especializado en materia mercantil, suspendió en noviembre las facultades y atribuciones de los anteriores administradores de la empresa Trapa, en concurso de acreedores, así como del Grupo Back In Business que se hizo con Nueva Rumasa.
El juez, en el auto, estimó la petición formulada por los administradores concursales de las sociedades que conforman Trapa, para que pudieran gestionar la empresa y disponer de sus bienes.
El juez tuvo en cuenta las argumentaciones presentadas por los administradores concursales, como el hecho de que existía una "opacidad y desconocimiento" sobre quiénes son los dueños reales de las empresas en concurso, y una serie de sociedades interpuestas domiciliadas en Belice, país centroamericano, lo que a juicio de éstos "difuminaban" la identidad de los verdaderos propietarios de las empresas".
Administradores concursales y sindicatos han llegado a un acuerdo en el expediente de regulación extintivo de empleo para 37 de los 121 empleados de las sociedades que conforman la empresa chocolatera palentina Trapa, mientras que también se ha aprobado un segundo expediente, este de carácter temporal y rotatorio para el resto de la plantilla por espacio de ocho meses a partir de enero.
Los trabajadores que sufrirán el ERE extintivo cobrarán 20 días por año trabajado con un máximo de trece cuotas y media, según han informado fuentes sindicales.