El jurado popular declaró culpable a la mujer M.V.S.M., nacida en 1962, de matar a su madre, M.V.M.M., de 83 años, en julio de 2009, asfixiándola. El acta de votación del veredicto facilitada este jueves a los medios desde la Audiencia Provincia de Valladolid, donde se juzga a la acusada, también indica que el jurado se pronuncia por unanimidad de forma desfavorable a la concesión a M.V.S.M. de los beneficios de sus pensión condicional de la condena.
Igualmente y también por unanimidad, el jurado popular no es favorable a la proposición al Gobierno de la Nación de indulto total o parcial de la pena que se imponga a la acusada.
El acta recoge que la acusada vivía con su madre en un piso de la calle Puente Colgante de Valladolid, a la que consideraba una carga, por los cuidados que debía dispensarle. La acusada padecía un trastorno por dependencia del alcohol.
Asimismo, consideran probado que el día del suceso, el 16 de julio de 2009, la acusada pidió ayuda a sus dos hermanos para cuidar a su madre, sin recibir respuesta, y que escuchó a su progenitora hablando con uno de ellos, acusándola de estar borracha, lo que la "encolerizó".
La acusada decidió tomar varios ansiolíticos y trasladó a su madre que había decidido ingresar en un hospital psiquiátrico y abandonó la vivienda. Entre las 11 y las 12 de la noche de ese día, volvió a la casa, donde encontró a su madre acostada en la cama despierta, que la recibió "recriminándola su regreso", lo que provocó un "estallido de ira". Como consecuencia de ese estallido la acusada arrasó su habitación e intentó que su madre ingiriera varios comprimidos de Orfidal, para causarle la muerte, a lo que esta se negó, y se inició un forcejeo.
Al no lograr que lo ingiriese, tapó a su madre con una almohada la nariz y la boca, impidiéndole respirar. La acusada presentaba heridas puntiformes y escoriaciones en las muñecas, con lo que la fallecida pudo defenderse, aunque finalmente perdió la vida por asfixia. El jurado incide en que la acusada ejecutó la acción para matar a su madre, aunque reconoce que "tenía levemente disminuidas sus facultades".
Los otros dos hijos de la fallecida han renunciado a cualquier indemnización que pudiera corresponderles.