Salir a la calle con los termómetros 'cayendo en picado' no es agradable, así que los paseos se aplazan y las cafeterías se llenan.
Pero hay quienes haga frío, llueva o nieve tienen que enfrentarse al duro invierno. Son los barrenderos.
Para que muchos lleguemos bien al trabajo, otros tienen que soportar las inclemencias del tiempo. Se reparte sal por las aceras y también se recoge lo del día anterior.
Cada trabajador combate las bajas temperaturas a su manera. Los trabajadores aseguran que es cuestión de acostumbrarse y que al final de mes merece la pena.
LOS COMERCIANTES TAMBIÉN LO SUFREN
Los comerciantes que cada jueves ofrecen sus productos en el mercado de Soria han sufrido de primera mano estas bajas temperaturas. A pesar de estar totalmente preparados, con abrigos, bufandas y guantes esta dura mañana de invierno les estaba pasando factura, tanto por la condiciones de trabajo como por el descenso de la clientela.