El despliegue de Castilla y León en ARCO es un fiel reflejo del panorama artístico regional. Sólo han acudido una galería, los grandes museos y una veintena de autores; una presencia que no se corresponde con la cantidad y calidad de nuestros creadores. Por más que se trabaje por fomentar el arte contemporáneo en la región, para medrar, los artistas tienen que emigrar.
En los últimos años se han abierto numerosos centros dedicados al arte contemporáneo. Incluso se asocian entre ellos, como la plataforma P4, que integra a los cuatro grandes museos de la Comunidad. Se trabaja en la difusión, pero quizás de puertas adentro.
En el plano creativo, sí hay nivel, pero entrar en un círculo profesional son palabras mayores. Esto obliga a los artistas a ser sus propios representantes.
Pero vender? no se vende mucho. En otros tiempos hubo más interés por el arte, pero ahora no existe una cultura de coleccionismo entre el público general. Y los primeros en caer han sido las galerías.