Los servicios jurídicos de la agrupación provincial en Burgos del PCAL-Burgos están redactando estos días la reclamación que elevarán en breve ante el Defensor del Pueblo, con el objeto de que los vinos que se producen en el norte de la provincia de Burgos puedan utilizar la denominación tradicional de"chacolí", "superando el blindaje que el Gobierno Vasco ha impuesto al uso de este término limitándolo a las tres denominaciones de origen ubicadas en el País Vasco", según informaron fuentes del partido.
A juicio de esta formación castellanista, la producción vinícola y la regulación de su uso, utilizándose el término "chacolí", está documentada en la mitad norte de la provincia de Burgos desde al menos el siglo XIII, extendiéndose su producción tradicional además de por el País Vasco, por Cantabria. Para la agrupación, el término chacolí es una denominación "genérica de toda el área cantábrica, careciendo de singularidad para denominar en exclusiva a las producciones del País Vasco". En este sentido, consideran que las producciones de chacolí en el norte de Burgos, y muy especialmente en las comarcas de Las Merindades, Miranda de Ebro y La Bureba, deben ser protegidas, no solo como respeto a una tradición etnográfica y una identidad vitivinícola de esta áreas, sino como" un recurso potencial que puede contribuir al desarrollo rural en estas comarcas y a potenciar alternativas de desarrollo endógenas que potencien estas zonas rurales claramente amenazadas".
Los integrantes del partido consideran que la Diputación Provincial de Burgos y la Junta de Castilla y León" deben dar los pasos adecuados para extender la producción de estos vinos, incrementar sus superficies de viñedos, mejorar la cualificación técnica de sus producciones, tanto del rosado como del blanco, y obtener de momento la calificación como "vinos de calidad" como un primer paso para avanzar en la consecución de una Denominación de Origen propia del chacolí del norte de Burgos, o del Alto Ebro".