La Alianza por la Unidad del Campo, que integran en Ávila las organizaciones agrarias Upa y Coag, denunció este martes la "situación límite" que viven los ganaderos de la provincia por los ataques de lobos; el último, en la Sierra de la Paramera.
Según indicaron estas organizaciones, un ganadero ha comprobado cómo el ataque producido "en las últimas horas" le ha hecho perder una ternera joven, justo "pocos días después" de que otros ganaderos de la zona sufrieran más ataques, lo que hace que, en el último mes, haya sido "un gran número" el que se ha registrado de reses muertas.
Para Upa y Coag, la situación es "límite" en la zona porque son "continuas" las apariciones de manadas de lobos que "están acabando con la paciencia de los ganaderos", a la vez que se incrementa su "temor", porque, con la llegada del frío y las primeras nieves, "tradicionalmente, el número de ataques se ha multiplicado".
Así, la Alianza por la Unidad del Campo denunció una vez más los "estragos" que está ocasionando a los ganaderos de la provincia la "absoluta inoperancia" de la Junta de Castilla y León con las "decenas" de manadas de lobos que se encuentran asentadas en el territorio.
En este sentido, ambas organizaciones exigieron a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente medidas "contundentes" y "que demuestre con hechos" que esta "pasividad política no responde al objetivo de acabar con la ganadería extensiva" y, por ende, con los ganaderos en el medio rural.
Presencia desproporcionada
De la misma forma, la Alianza por la Unidad del Campo recordó que "atenta contra el sentido común" el hecho de que la Administración regional "no atienda" el derecho "lícito" que tienen los ganaderos a ser "resarcidos, a través de indemnizaciones directas", por los perjuicios que ocasionan estos animales salvajes directamente al patrimonio personal de los afectados.
Finalmente, insistieron en el control de la especie, porque, actualmente, el número de ejemplares de estos animales salvajes es "absolutamente desproporcionado", de manera que su presencia en la provincia de Ávila "va a arruinar hasta el abandono a no pocos ganaderos".