La temperatura registrada durante el verano en Castilla y León se situó en 1,3 grados por encima de los valores medios, debido a la persistencia de un gran número de días con temperaturas elevadas, y se espera que durante el otoño sea "ligeramente" superior a la media para esta época.
El subdelegado del Gobierno en Valladolid, Cecilio Vadillo, y el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Castilla y León, Juan Pablo Ortiz de Galisteo, han dado a conocer hoy en rueda de prensa el balance climático e hídrico de este verano y han avanzado las previsiones para el otoño en la Comunidad.
Las temperaturas en término medio en Castilla y León, entre junio y agosto, han supuesto 1,3 grados por encima de los valores normales que se consideran en función del tiempo registrado en un periodo de treinta años, entre 1971 y 2000.
La época estival que concluye hoy ha representado el séptimo verano más cálido desde 1971, ha explicado Ortiz de Galisteo, quien ha concretado que en los últimos diez años se han observado cuatro veranos más cálidos, en 2003, 2005, 2006 y 2009.
"Estos datos son compatibles con un cambio climático", ha precisado, tras señalar que sólo el mes de julio ha sido el cuarto más cálido desde 1971.
Ha puesto como ejemplo que en la estación de medición de la Aemet situada en Sotillo de la Adrada (Ávila) se constató una temperatura de 38 grados entre los días 26 y 31 de julio, mientras las mínimas no bajaron de 21.
También se han detectado dos episodios de temperaturas más bajas de lo normal, entre el 10 y el 20 de junio, con situaciones como las de Burgos el 16 de junio, donde el termómetro no subió de 10,5 grados.
En cuanto a las precipitaciones en la época estival, que suelen ser escasas y distribuidas de forma muy irregular, este año se han registrado de forma normal por término medio en el conjunto de la Comunidad castellanoleonesa.
Sí ha habido dos zonas, en la franja norte de Castilla y León y en la provincia de Segovia que han registrado valores superiores y han vivido un verano húmedo, ha destacado.
Respecto a las descargas eléctricas, la cifra se ha quedado muy por debajo de la media, calculada en 54.962 entre 2001 y 2005, con 29.525 rayos en toda la Comunidad durante el verano de 2010.
El año hidrológico, que comienza en octubre, ha representado unas precipitaciones acumuladas superiores al veinte por ciento en relación con sus valores normales y se han distribuido de forma muy irregular.
Para el otoño, que comienza mañana, las predicciones indican que las temperaturas serán "ligeramente superiores" a los valores normales tenidos en cuenta entre 1971 y 2000, ha explicado Ortiz de Galisteo, tras aclarar que las previsiones de la Aemet abarcan grandes áreas geográficas y amplios periodos de tiempo.
Sobre la situación del tiempo en general, teniendo en cuenta no sólo la posibilidad del cambio climático sino también la evolución natural de la atmósfera, se supone que la temperatura media en Castilla y León podría subir de 3 a 4 grados a finales de siglo, ha resumido.