Los niños caben por lugares insospechados. De hecho, como le pasó a Tracey Sammut, si te descuidas un momento tu hijo puede quedar atrapado, por ejemplo, dentro de una máquina expendedora de juguetes.
La mujer, australiana y residente en Lake Heaven, se fue de compras este jueves con su hijo de tres años, Callum. Cuando quiso darse cuenta lo había perdido de vista, y al momento vio el curioso lugar en el que estaba.
En declaraciones a los medios de televisión local este viernes, Sammut dijo que al principio sólo pensaba en el nivel de oxígeno que habría dentro de la máquina. Los equipos de rescate pasaron más de una hora tratando de liberar al niño. Por suerte, Callum no sufrió ninguna lesión, pero su madre se llevó un buen susto.