Nuestros siguientes protagonistas hace dos meses que cruzaron el charco para enseñar inglés a los más pequeños. Son 18 maestros norteamericanos que están apunto de terminar sus prácticas en colegios rurales de Castilla y León. Antes de que se marchen, hemos asistido a una de éstas clases y hemos comprobado que el libro de texto no es ni el único método, ni el más eficaz para aprender inglés.
En la clase el idioma ha dejado de ser la asignatura pendiente. Los chavales disfrutan, juegan y aprenden, pero de otra manera. Kimberly es una maestra americana que realiza sus prácticas en un colegio de Valladolid. Para ella el secreto de sus clases, no está en los libros de texto.
Una manera diferente pero quizá más productiva de aprender.