La Diputación de Ávila ha sacado a información pública durante un mes el reglamento de uso de la marca colectiva "Ávila Auténtica", que englobará a productos agroalimentarios, establecimientos de hostelería, comercios minoristas de alimentación y establecimientos de alojamiento rural de la provincia abulense "como seña de identidad geográfica y distintivo de calidad".
Con ello se pretende "garantizar la identidad o procedencia y la calidad de determinados productos que se produzcan, elaboren y/o transformen en el territorio de la Ávila y su provincia, así como de los comercios minoristas, establecimientos de hostelería y establecimientos de alojamiento rural establecidos en Ávila y que utilicen o comercialicen los productos agroalimentarios amparados por la marca".
Según el reglamento, que ha sido publicado este martes en el Boletín Oficial de la Provincia, los productos agroalimentarios que se acojan a la marca "Ávila Auténtica" se agruparán a su vez en dos categorías, plata, para aquellos que "obtienen resultados, que tienen una buena imagen empresarial, que satisfacen las expectativas de sus clientes o consumidores y que son una identificación de productos agroalimentarios originarios de esta provincia", y oro, para los productos referentes para la calidad anterior.
En cuanto a los establecimientos de hostelería, comercio minorista de alimentación y establecimientos de alojamiento rural, se establecerán unos mínimos de calidad para obtener el distintivo.
Estas marcas, propiedad de la Diputación de Ávila, deberán solicitarse a la institución provincial y tendrán una duración de un año, y podrán renovarse por periodos de tres años. Un técnico especializado en el sector agroalimentario y en la gestión de la calidad será el encargado de realizar un informe de valoración que enviará a una comisión de decisión sobre la concesión de la marca, gestionada por el área de Desarrollo Rural. Asimismo, se creará una comisión de seguimiento de la marca.
Para solicitar el uso de la categoría "Ávila Auténtica Calidad Oro", los solicitantes deberán contar, al menos, con alguna figura de calidad que ampare al producto ?tales como denominaciones de origen protegida, indicaciones geográficas protegidas, marca de garantía o similar-, poseer un sistema de gestión de calidad y/o seguridad alimentaria certificado, o tener el reconocimiento de Empresa Artesana Alimentaria de Castilla y León.