Cerrar el campus ha sido la solución que ha ofrecido el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, a los botellones que se realizan allí, aunque irónicamente se ha preguntado si eso no llevaría a buscar nuevos emplazamientos como la catedral o el Monasterio de Valbuena, actual sede de Las Edades del Hombre.
Con esta sutileza se ha referido León de la Riva a la decisión del Patronato de la Fundación de las Edades del Hombre de trasladar, por razones de espacio, su sede del Monasterio de Valbuena del Duero (Valladolid) a la capital zamorana.
De la Riva ha participado en el encuentro para ultimar la constitución de la Alianza Comunitaria para la Prevención de Drogas en Valladolid que ha abordado, entre otras cuestiones, los botellones que tienen lugar en el campus de la capital.
En un momento de su intervención, el alcalde de Valladolid ha ironizado con que si se erradica el botellón del campus eso no va a quitar que se pueda trasladar a la catedral o al citado monasterio, "que ya habrá quedado vacío" con lo que "se le podrá dar una utilidad".
Las distintas instituciones que formarán parte de la Alianza han reflexionado sobre el botellón, "un problema muy difícil que dependen de la concienciación de la gente", según ha observado el regidor vallisoletano.
De la Riva ha recordado que la Policía Municipal no puede entrar en el campus y su actuación se limita al entorno "con denuncias a decenas de chicas por hacer pis fuera del campus", y ha propuesto que se cierre el campus y se ponga un control en la puerta para que no entre nadie con bebidas alcohólicas.
El rector de la Universidad de Valladolid, Evaristo Abril, otra de las instituciones que integrarán la alianza, impulsada por la Consejería de Familia de la Junta de Castilla y León, ha reconocido que "no tiene medios para combatir el botellón", ya que no cuentan con una fuerza de seguridad.
Ha coincidido con el regidor vallisoletano en que si el botellón "desaparece del campus se trasladará a otro sitio", por lo que debe ser visto como un problema de todos y no sólo de la institución que pueda estar afectada en cada caso. "Se trata de preparar a los jóvenes para decir que no", de "hacer un frente para" para que ese consumo de alcohol en la calle "no se produzca", ha observado el consejero de Familia, César Antón.