Profundos bancales escalonan esta garganta geológica del Duero que, desde un barco, multiplica el asombro de los viajeros que atónitos contemplan los abruptos cañones. Navegamos por las impresionantes Arribes del Duero, un recorrido que divide España y Portugal por impresionantes desfiladeros de más de 200 metros de altura.
Numerosas aves encuentran refugio en este fabuloso paraje natural. Entre todas destacan varias especies que se encuentran en peligro de extinción, como sería el caso de las cigüeñas negras que tienen en esta zona casi un diez por ciento del total de su población peninsular, las águilas reales, los buitres leonados o los milanos.
El punto de embarque del crucero se inicia en la Playa del Rostro, paraje situado a 5 km. de Corporario, pueblo próximo a Aldeadávila de la Ribera, Salamanca. El crucero se realizaza en un catamarán ecológico con cubierta abovedada y acondicionado para invierno y verano.