El vicepresidente tercero del Gobierno y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, ha defendido en el Congreso de los Diputados que el Ejecutivo ha centrado sus esfuerzos en que el cierre de la central nuclear de Garoña, en Burgos, "suponga una oportunidad para los municipios afectados".
Chaves ha pronunciado estas palabras al responder al diputado del PNV, Emilio Olavarría, quien ha pedido la "urgente" creación de una comisión mixta en el Congreso para analizar las repercusiones para el empleo en Álava del cierre de la central nuclear de Garoña, previsto para 2013.
En pleno debate sobre la prolongación de la vida útil de las central en España, Olavarría ha interpelado al vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, sobre las medidas a adoptar para evitar el negativo impacto económico que supondrá para la provincia de Álava el cierre del citado reactor.
Chaves le ha contestado, que aunque el 85 por ciento de los empleos que genera Garoña están en la provincia de Burgos, el Gobierno ha centrado sus esfuerzos en que "el cierre de la central suponga una oportunidad para los municipios afectados, pertenezcan a la provincia que pertenezcan".
El vicepresidente ha subrayado que las ayudas para la reindustrialización de la zona afectada por el cierre de Garoña ascienden a 100 millones de euros, pero ha matizado también que "no se tratará de la misma manera a los que están en el primer círculo más próximo a la central, que en el segundo".
La planta de Santa María de Garoña (Burgos), propiedad de Nuclenor (sociedad participada a partes iguales por Endesa e Iberdrola) es la más antigua de las ocho actualmente operativas en España y su cierre estaba anunciado por parte del Gobierno socialista para el 1 de abril 2013, aunque está recurrido por Nuclenor que solicita una prórroga de funcionamiento de diez años