La mayor minoría étnica de Europa, la raza gitana, vuelve a verse amenazada por las decisiones políticas. Tras las masivas deportaciones de Francia de gitanos de origen rumano y búlgaro, las reacciones no se han hecho esperar. La Asociación Gitana de Almazán en Soria considera oportuno realizar algún acto reivindicativo y piden el apoyo de otras asociaciones.
Una etnia que se siente amenazada y que teme que esta política de Sarkozy se extrapole a España. Y es que según Amnistía Internacional, Francia ha expulsado desde el mes de agosto a unos 1.000 romaníes, algo intolerable para este pueblo que ve en estas deportaciones un total retroceso.
En España, mientras las reacciones se hacen esperar, el pueblo gitano que murmura en calé sobre el destierro se acoge a las premisas de libertad igualdad y fraternidad.