El nuevo ministro de Fomento se encontrará en su despacho con una carpeta en la que hay dibujadas hasta 17 tramos de carreteras en Castilla y León, cuya larga tramitación ya ha cumplido, se ha redactado el proyecto de construcción y se está a la espera sólo de su salida a licitación. Son un total de 219,9 kilómetros que afectan fundamentalmente a la Autovía del Duero, la de Navarra, la Burgos-Aguilar y la Benavente-Palencia y que el nuevo Gobierno deberá decidir qué ritmo le imprime en una época de ajustes.
Además, la carpeta de Castilla y León contempla otros 462 kilómetros que están en periodo de Declaración de Impacto Ambiental (DIA), con demoras que se prolongan ya hasta los cuatro años, mientras que otros 92 kilómetros no tienen contratados sus proyectos constructivos. En el apartado de ejecución, en estos momentos hay 152 kilómetros en obras, con una inversión de 786 millones de euros.
Por el contrario, continúan con un futuro incierto las obras reprogramadas de la A-11 entre la Variante de Aranda de Duero (Burgos) y Langa de Duero (Soria), así como entre esta población y El Burgo de Osma y ésta y La Mallona. Además, Fomento rescindió en julio de 2010 los contratos de la A-73 comprendidos entre Bascones de Valdavia (Burgos) y Aguilar de Campoo (Palencia).
Pendientes de licitación
Seis de los 17 tramos que han concluido su declaración de impacto ambiental, disponen de proyectos y están pendientes de licitación corresponden a la Autovía del Duero en las provincias de Zamora, Soria y Burgos. El ministro de Fomento en funciones, José Blanco, se había comprometido a licitar todos estos tramos pendientes mediante el Plan Extraordinario de Inversiones, si bien en este tiempo no se ha producido ningún avance significativo.
En Valladolid y Burgos, los proyectos de los tramos de 42,2 kilómetros de unen la localidad vallisoletana de Quintanilla de Arriba con Castrillo de la Vega ya fueron aprobados y recientemente se ha iniciado la expropiación de los terrenos afectados. También se aprobó, en mayo de 2010, el proyecto de la Autovía entre Los Rábanos y La Mallota, en la provincia de Soria, que suman otros 19,7 kilómetros.
En la Autovía de Navarra (A-15) están pendientes de licitación dos tramos de 17,5 y 18,7 kilómetros: el que une Los Rábanos y Fuensaúco, cuyo proyecto se aprobó en mayo de 2010, y el de Villar del Campo y Ágreda, cuya redacción del proyecto se contrató en agosto de 2008 con plazo de ejecución de 12 meses.
Respecto a la Autovía Burgos-Aguilar, 44,3 kilómetros podrían ser licitados ya que la redacción de sus proyectos concluyó hace más de un año. Son los tramos Pedrosa de Valdelucio-Santa Cruz del Tozo, Santa Cruz del Tozo-Montorio y Montorio-Quintanaortuño.
En la A-65 (Palencia-Benavente), no han sido licitados, pese a estar los proyectos rematados desde hace dos años, los tramos comprendidos entre Palencia, Ampudia y Villafrechós que suman 52,5 kilómetros. También, debería tener concluido el proyecto el tramo de 25 kilómetros entre Villafrechós y Villalpando ya que se encargó en marzo de 2009 con un plazo de ejecución de 12 meses.
Obras
Actualmente, también se trabaja en la construcción de 152 kilómetros, lo que supone para Fomento una inversión de 786 millones de euros. De ellos, 41 kilómetros y 272,9 millones corresponden a las obras de la Ronda Noroeste de Burgos (Villalbilla de Burgos-Quintanadueñas y Quintanadueñas-Villatoro y conversión en autovía del tramo Villatoro-Villimar), cuyo fin está fijado en 2012, así como al acceso sur de León (45,07 millones) y la ronda exterior oeste de Valladolid (95,36 millones).
Además, otros 373,8 millones se invertirán en los trabajos de construcción de 93,9 kilómetros de los tramos León-Santas Martas y Villanubla-Valladolid de la A-60, Sauquillo del Campo-Almazán y Medinaceli-Radona de la A-15, la variante de Aranda de Duero de la A-11 y Quintanilla de Vivar-Quintanaortuño de la A-73.
Zamora-Benavente
En lo que va de año, Fomento se ha centrado en la licitación y adjudicación de los tres tramos de la A-66, entre Zamora y Benavente, cuyo procedimiento estaba a punto de finalizar. Actualmente, se está evaluando las ofertadas presentadas. Por tanto, los planes eran que en las próximas semanas se hiciera público el concesionario de las obras, aunque será una decisión que debe tomar aún el próximo gobierno de acuerdo a los planes para cumplir con el objetivo de déficit. El contrato, que incluía la concesión de la vía por 30 años a contar desde el día siguiente a la formalización del documento, contemplaba la ejecución de 49 kilómetros de autovía, así como su conservación y explotación, a través de la fórmula de colaboración público-privada establecida en el Plan Extraordinario de Infraestructuras (PEI). El presupuesto total ronda los 1.360 millones euros, de los que 267 millones (sin IVA), corresponden a las obras.
AVE y ferrocarriles
En el apartado ferroviario, el Gobierno en funciones de José Luis Rodríguez Zapatero ha centrado en las tres líneas de alta velocidad la contratación de obra pública en el último periodo de su mandato. Así, la plataforma del corredor de 162 kilómetros Valladolid-Venta de Baños-Palencia-León está prácticamente construida, a falta de pequeños remates, que finalizarán a principios de 2012. Además, toda la ruta entre Valladolid y la capital burgalesa también se encuentra, en este momento, en fase de ejecución, por lo que las últimas previsiones apuntaban a que el AVE podría llegar a Burgos en 2015. No obstante, será el nuevo Ejecutivo el que decida el ritmo de las obras y los plazos para su conclusión.
Mayor grado de ejecución presenta la línea Madrid-Galicia, que cuenta ya con más de 200 kilómetros en obras entre Olmedo (Valladolid) y Puebla de Sanabria (Zamora), de los que 160 corresponden a la provincia zamorana con una inversión de 645 millones de euros. Su ejecución se acerca en estos momentos al 70 por ciento, por lo que el Ministerio de José Blanco había previsto que el AVE alcanzara la capital zamorana a finales de 2012, un plazo que nuevamente podría modificarse en función de las necesidades financieras. El tramo entre Zamora y Lubián, en dirección a Galicia, presenta un nivel de ejecución inferior, de poco más del 20 por ciento.