"Una gota de agua cambia las cosas" pero el trabajo que el centenar de personas que conforman el proyecto 'Escritores por el Sáhara Bubisher' realiza desde hace tres años quiere ir más allá.
Como asegura uno de sus impulsores, Gonzalo Moure, pretende cambiar la realidad de los más de 40.000 niños que viven en los campamentos de refugiados del Sáhara. Lo hacen a través de libros, de las aventuras e historias que sus páginas atesoran.
Están convencidos de que cada vez que un niño abre un cuento se está dando una posibilidad a sí mismo. Por eso, hace tres años crearon este proyecto, Bubisher. Debe el nombre al pájaro que, según los saharauis, trae las buenas noticias. Ellos las "llevan" en un bibliobús al campo de refugiados de Smara donde, por el momento, han centrado sus esfuerzos. Pero esperan que en cuatro o cinco año los libros lleguen a todos.
A su causa se han sumado ahora cuatro librerías españolas, una de ellas de Castilla y León: la vallisoletana Oletum. Han iniciado una campaña, "Besos con Huella", para conseguir financiación y construir una biblioteca fija en el campamento de Smara. El dinero lo obtienen con la venta de unas bolsas ecológicas de algodón diseñadas por Forges y en las que rezan las leyendas "¡Soy la bolsa más feliz del universo. Me llevas tú y les llevo yo!".
El propietario de Oletum, Carlos Duque, argumenta su participación en la formación, "lo mejor que se les puede dar" para que puedan ser libres y si es necesario, "aunque suene duro, para marcharse de allí" si así lo deciden", afirma Gonzalo Moure.
A través de la lectura, Bubisher fomentan el aprendizaje del español ya que, según Felicitas Rebaque, una de sus integrantes, "el español en las escuelas es obligatorio y no hay ningún niño analfabeto", se intercambian culturas, historias?, e incluso se les "acerca a ese mar que les fue arrebatado".