El transporte público en Castilla y León se consolida con los años. A pesar de que la crisis ha provocado que el número de pasajeros en los autobuses urbanos haya descendido en casi todas las provincias durante 2010, el número de líneas ha aumentado y los vehículos se han modernizado.
Son más cómodos, rápidos y están preparados para contaminar menos. Eso sí, los precios varían mucho: del 1'10 del billete ordinario en Valladolid a los 60 céntimos que cuesta en Zamora.
Sin ellos, sería mucho más dificl movernos por las ciudades. Los Ayuntamientos de la Comunidad son conscientes de ello y cada vez son más las líneas de autobuses urbanos.
A la cabeza Burgos y Valladolid, que ronda las 40 líneas gracias a los servicios especiales a polígonos, hospitales e incluso al estadio de fútbol. Contrasta con Soria, que sólo dispone de 4. Pero todas, han modernizado sus servicios.