Hace unos días, conocíamos gracias a un estudio del INE que las mujeres españolas cobran una media del 25 % menos que los hombres, por el mismo trabajo. Y en Castilla y León, esta diferencia es un poco más alta, está en el 26 %.
En pleno siglo XXI, las mujeres españolas siguen cobrando menos que los hombres. Todavía se dan casos, en los que por el mismo trabajo, las empresas les pagan más a ellos que a ellas.
Otro de los aspectos que impide llegar a la plena igualdad es que el tipo de contrato que se les ofrece varía dependiendo del sexo del trabajador.
Por eso, desde los sindicatos mandan un claro mensaje a hombres y empresas. En Castilla y León, se nota más la diferencia de salarios en la hostelería y el comercio. Curiosamente, dos sectores donde la mayoría de los trabajadores son mujeres.
Desde hace décadas se ha luchado para conseguir la igualdad legal, ahora lo que hay que lograr es llevarlo a la práctica.