Un casi infalible Jaycee Carroll se encargó de exhibir su muñeca ante el Blancos de Rueda Valladolid renqueante por las bajas y saturado por la situación financiera del club (85-73).
El escolta americano catapultó a los suyos con 32 puntos (5/6 en triples) y 7 rebotes, haciendo inútiles los 16 puntos de Slaugther y los 14 de Diego García.
Desde el mismo arranque, un revitalizado Xavi Rey -que anotó los primeros siete puntos de su equipo-, secundado por Carroll (otros siete), permitió a los amarillos forzar el primer tiempo muerto del técnico Porfi Fisac en el ecuador del cuarto inicial (17-8).
De poco sirvió el paréntesis táctico, ya que el plantel isleño siguió castigando el aro rival, aunque ahora sacando su mejor artillería exterior (24-10), dejando estériles las acometidas de Van Lacke, Slaughter y compañía.
En el segundo periodo, las rotaciones canarias no dejaban margen para la reacción pucelana, siendo Borovnjak el protagonista en vanguardia con un arreón personal de siete puntos consecutivos (36-19).
Robinson y Báez trataron de minimizar la herida pero la papeleta se antojaba más que complicada, ya que dos triples de Carroll y un aro pasado de Wallace elevaron las diferencias por encima de los 20 puntos (56-32).
En la reanudación, el Valladolid sacó fuerzas de flaqueza con la vuelta de López y Slaughter (parcial de 14-6), aunque a los amarillos les salía de todo, ya que Carroll se postulaba como jugador de la semana ya desde el tercer cuarto, merced a los 25 puntos que acumulaba a falta de diez minutos, y con la entrada de Bramos, el Gran Canaria se plantó en el asalto final con un elocuente 72-51.
Ya en los últimos minutos, los pupilos de Pedro Martínez se dedicaron a administrar el resultado mientras el Blancos de Rueda maquilló las distancias con Diego García y Slaughter como protagonistas (85-73).