Al sur del Duero ha habido otro ataque de lobo. Esta vez a tan sólo tres kilómetros de Zamora, lo que indica que esta especie parece estar perdiendo miedo a la presencia del hombre.
El ganadero Celestino Vara ha perdido 10 de sus ovejas la pasada madrugada del domingo. El ataque de un lobo sorprendió al rebaño, que de noche descansa cercado en el término municipal de Roales.
El balance de la lobada son 10 ovejas muertas y 45 heridas, ejemplares que Vara ya da por perdidos.
El ataque ha pillado de improviso a los ganaderos de la zona. Nunca antes el lobo había atacado tan cerca de la capital. La situación de la zona, rodeada de carreteras y la vía del tren, tiene en alerta a los ganaderos.
Reforzarán los vallados y comprarán más mastines para evitar consecuencias mayores, pero le piden a la administración que ponga solución al problema del lobo al sur del Duero.