El ministro de Industria, Miguel Sebastián, aseguró hoy que España podrá contar con el respaldo de Alemania para dar un giro "radical" a la propuesta de la Comisión Europea de eliminar las ayudas a las explotaciones mineras deficitarias en 2014, antes de que el Consejo de Ministros europeo tome una decisión definitiva el próximo otoño.
"Vamos a dar la batalla para lograr un plazo más razonable para el final de las ayudas", apuntó el ministro en unas declaraciones realizadas en el Ministerio. Sebastián, que calificó como "inaceptable" el documento, consideró "razonable" afrontar este debate a partir del año 2020, cuando "logren un peso suficiente en el mix energético las fuentes de energía alternativas".
Hasta entonces, el objetivo de España es mantener la potencia instalada y la capacidad de producción de carbón y asegurar que el combustible fósil "siga siendo nuestra fuerza autóctona con el respaldo de todas las fuerzas políticas", explicó.
Sebastián valoró el respaldo de todo el arco político a la hora de lograr un giro en la propuesta lanzada por Bruselas, pero también destacó la necesidad de contar con el apoyo de una potencia como Alemania.
De hecho, el ministro explicó que el documento aprobado por unanimidad respecto al Reglamento del carbón, que cogió por "sorpresa" al Ejecutivo español, fue aprobado en una reunión a la que no asistió el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, de nacionalidad alemana. El ministro reconoció que España "esperaba una propuesta diferente", con "un horizonte más amplio y generoso".
"La propuesta no es aceptable para el Gobierno y entiendo que para ninguna fuerza política española", añadió el responsable de Industria. Sebastián acusó a Bruselas de no haber tenido en cuenta la importancia que tiene para España y para otros países, como Alemania, Rumanía o Hungría, el carbón como única fuente autóctona de energía.
Un recurso estratégico para España porque garantiza la seguridad de suministro y la independencia energética, apuntó el ministro. Son factores que, a su juicio, debe tener en cuenta la UE a la hora de aprobar el nuevo Reglamento.