Un trabajo científico realizado por los Centros de Supercomputación de Galicia (Cesga) y Castilla y León (FCSCL) permite llevar a cabo el desarrollo de nuevos fármacos contra la malaria. Se trata de la primera experiencia internacional en la que dos centros de estas características crean un "Cloud HPC" conjunto, utilizando equipamiento de computación y almacenamiento distribuido entre ambas instituciones.
El 'Cloud Computing' ('Computación en la Nube') ha puesto en servicio su sistema informático para ayudar al grupo 'Scientists Against Malaria", una organización virtual de investigadores y pequeñas compañías que colaboran para desarrollar fármacos contra esta plaga que mina poblaciones enteras en países que se encuentran en vías de desarrollo.
La gestión se realizó utilizando el software para computación 'Cloud' desarrollado en España "OpenNebula" y tiene su origen en la petición realizada por el grupo de investigación del Doctor Hugo Gutiérrez de Terán, de la Fundación Galega de Medicina Xenómica (FPGMX) para realizar el cribado virtual de una quimioteca de 350.000 compuestos químicos originales. Estos compuestos surgen como posibles puntos de partida para el desarrollo de potenciales fármacos. Este tipo de cálculos exige gran cantidad de recursos computacionales que solo pueden ofrecer los Centros de Supercomputación .
La acción, enmarcada dentro del Proyecto Europeo del Séptimo Programa Marco Synergy, ha sido posible gracias al acuerdo de cooperación firmado meses atrás entre los presidentes de las comunidades autónomas de Galicia y Castilla y León y tiene como objetivo fundamental, consolidar estrategias de trabajo en el campo del diseño de fármacos asistido por ordenador.
Según Ignacio Martín Llorente, miembro del proyecto OpenNebula, "esta es la primera experiencia internacional de "cloud", híbrido entre centros de supercomputación, de modo que la infraestructura del centro "partner" se pueda usar para satisfacer picos de demanda".
Por su parte, el Director Técnico de la FCSCL valoró el trabajo científico como "un éxito que abrirá la puerta a nuevas colaboraciones entre centros nacionales e internacionales, permitiendo satisfacer demandas muy exigentes de computación para otros proyectos".