El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, remitió este miércoles una carta, a través de un correo masivo, a los 37.000 trabajadores de Sacyl en la que les insta a redoblar esfuerzos ante la situación económica actual y los momentos de "gran dificultad" que afronta el país y el conjunto de la sociedad de Castilla y León. Sáez Aguado, tras reunirse este miércoles con los representantes de los empleados públicos en la Mesa Sectorial de Sanidad, les recuerda que esta área siempre ha sido prioritaria para la Junta y, si en momentos de bonanza se incrementaron las plantillas -con 7.500 profesionales más- y se apostó por renovar las infraestructuras y las dotaciones tecnológicas, ahora toca redoblar esfuerzos para garantizar la sanidad pública de hoy, "pero también la de mañana".
"Entre todos hemos sido capaces de construir un sistema público de salud de calidad acreditada y con muy buena valoración por parte de los ciudadanos. Es la Comunidad en la que más se ha incrementado el índice de satisfacción, según los informes del Ministerio de Sanidad", indica, para recordarles que ahora el escenario es nuevo y todos tienen que reaccionar ante esta situación. "La sanidad tiene que continuar siendo una prioridad política, pero también debe contribuir a la contención del gasto público" para cumplir con los objetivos de déficit fijados.
En este sentido, explica que las iniciativas que recoge el proyecto de Ley de Medidas Tributarias, Administrativas y Financieras, la prórroga de los presupuestos de 2011 y el Plan de racionalización del gasto corriente, son necesarias para hacer compatibles "dos prioridades", la de mantener el funcionamiento y la calidad de la sanidad pública y de otros servicios esenciales, y la de cumplir con el objetivo de déficit.
A juicio del consejero, son medias "equilibradas" que exigen "el esfuerzo de todos": de los ciudadanos, con el denominado ‘céntimo sanitario’ y la recaudación del Impuesto sobre el Patrimonio; de algunas empresas, con la llamada ‘ecotasa’ y el Impuesto de Eliminación de Residuos en Vertederos; de la propia Administración, con un compromiso de seguir adelgazando su tamaño, y de los empleados públicos, con una mayor dedicación horaria a su trabajo al tiempo que se mantienen sus retribuciones.
"Creo que se trata de una propuesta razonable, especialmente si tenemos en cuenta el panorama nacional y las medidas adoptadas en otros servicios de salud. Tengo que recordar que en otras comunidades se han cerrado centros de salud o unidades hospitalarias; que han disminuido las retribuciones a sus trabajadores incluidos el complemento de carrera profesional (hasta en un 50 por ciento) o el precio de las guardias; o que se ha despedido a trabajadores de la sanidad pública. En Castilla y León hemos optado por mantener las retribuciones pero reclamando una mayor dedicación horaria", recalca.
NEGOCIACIÓN DE LA JORNADA
En este punto, Sáez Aguado recuerda que la forma en la que se pueda concretar la ampliación de la jornada de las actuales 35 horas semanales a 37,5 en la sanidad se está negociando con los representantes de sus trabajadores, tanto en la Mesa Sectorial y como a través de contactos y reuniones con cada una de las organizaciones sindicales. "En lo fundamental proponemos que en los hospitales quienes tienen horario de mañana trabajen dos tardes y/o una mañana de sábado (diez horas) cada mes en su actividad asistencial ordinaria (consultas o quirófano); y quienes trabajen a turno verían ampliada su jornada anual sin modificar sus condiciones actuales".
El consejero aprovecha para "desmentir expresamente algunas afirmaciones que, probablemente por el fragor de la campaña ante las inminentes elecciones sindicales, no responden a la realidad". "No vamos a despedir a cientos de trabajadores; no vamos a utilizar las horas adicionales para reducir las de las guardias hospitalarias, pues continuarán realizándose entre las 15 y las 8 horas de la mañana los días laborables y serán de 24 horas los sábados y festivos; no vamos a hacer trabajar a nuestros facultativos los domingos, salvo que estén de guardia. Lo que pretendemos con esta propuesta es disminuir el gasto en sustituciones y reducir o eliminar el gasto en autoconcertación, las denominadas peonadas. Nuestro objetivo es que el aumento horario planteado para todos los trabajadores de la Junta sirva en Sacyl para incrementar la actividad y reducir algunos gastos".
Finalmente, Sáez Aguado explica que la Junta ha sido "capaz de incorporar muchos profesionales a la sanidad pública, de reconocer y retribuir la carrera de más de 22.000 profesionales, de aumentar el precio de las guardias, de mejorar la formación especializada". Si bien, insiste en que las circunstancias "han cambiado mucho". "La crisis afecta al conjunto de la sociedad, a las familias, a las empresas, y también a las administraciones públicas; todos los servicios de salud tenemos dificultades para pagar puntualmente a nuestros proveedores. Tenemos que adoptar estas medidas para garantizar el pago de las nóminas de nuestros trabajadores y el funcionamiento ordinario de los centros sanitarios".
"Podemos cerrar los ojos y mirar hacia otro lado. Pero eso no resolverá nuestros problemas ni los de la sanidad pública, un servicio universal que es de todos y para todos, y que entre todos tenemos la obligación de preservar. La sanidad pública de hoy, pero también la de mañana", concluye en su misiva el consejero de Sanidad.