Un truficultor, que prefiere salvaguardar su anonimato, ha encontrado en un bosque cercano a la capital soriana un ejemplar de trufa negra de Soria de 1,2 kilogramos, un ejemplar "excepcional" que pone de manifiesto que, a pesar de las escasas heladas de este invierno, la temporada de trufa es excelente, según destacó la dirección del Hotel Alfonso VIII, establecimiento que ha adquirido, por 500 euros, esta impresionante trufa con el fin de emplearla en la III edición de las jornadas gastronómicas que anualmente realiza tomando como base el apreciado hongo comestible.
Las trufas negras crecen bajo tierra, asociadas, principalmente, a las raíces de las encinas aunque también puede darse en bosques de robles, coscojas y avellanos. La provincia de Soria cuenta con más de 74.000 hectáreas de masa forestal donde potencialmente puede crecer la trufa negra, más de 1.800 de estas hectáreas son fincas preparadas sólo para el cultivo de éste hongo. Soria es la provincia de Castilla y León más veterana en el cultivo y recolección de este hongo. Más del 30 por ciento de la producción nacional de trufa negra proviene de Soria. El cinco por ciento de la trufa negra que se consume en el mundo procede de tierras sorianas.