Las instalaciones industriales son siempre problemáticas. En Salamanca, los vecinos de las urbanizaciones de Valverdón llevan una semana en pie de guerra. Denuncian que junto al río Tormes y junto a una de las fincas de recreo más importantes del entorno de la capital se pretende instalar una central de biomasa altamente contaminante.
Consideran que no es el mejor sitio para instalar una central de estas características. La empresa Biomasa Salamanca tramita la construcción de una fábrica eléctrica mediante quemado de recursos forestales y argumenta que será sostenible porque aprovechará los recursos de los montes de la zona. Sin embargo, se instala en un área de cultivo de cereal y sin bosques, por lo que toda la madera que se queme tendría que venir de fuera
La cercanía a las casas es lo que inquieta a los vecinos, que temen el enorme impacto visual y las emisiones de dióxido de nitrógeno, azufre o monóxido de carbono.
Todo, además, junto a la finca de Valcuevo y el río Tormes e interrumpiendo un presumible corredor verde desde la capital. Los vecinos confían en la Confederación Hidrográfica para frenar el proyecto.