La etapa salió de Samos (Lugo) después de que una tenue lluvia refrescase el pavimento a primera hora de la mañana. A renglón seguido, los corredores se encontraron con un día placido, con una temperatura agradable, a pesar de que se asomaba alguna nube.
Muchos de ellos confesaban antes de partir en dirección a Santiago de Compostela que estaban cansados tras la disputa de las cuatro primeras etapas, pero, a posteriori, la realidad fue que rodaron a un ritmo elevado, cumpliendo, de este modo, con el mejor horario previsto.
Hubo varios intentos de escapada en los primeros kilómetros, pero el que fructificó fue el producido en el kilómetro 30, antes de llegar a Portomarín (Lugo). Entonces, un total de ocho corredores se soltaron del marcaje del pelotón.
Jeannesson (Caisse d'Epargne), Niermann (Rabobank), Irizar (RadioShack), Gómez Marchante (Andalucía), Rabuñal (Xacobeo Galicia), Melero (Burgos 2016), Herrada (Caja Rural) y Mendes (La Rota dos Moveis) fueron los fugados que, veinte kilómetros más adelante, forjaron una ventaja de algo más de dos minutos.
Diez minutos más tarde, el portugués Mario Costa, de Barbot, abandonaba la carrera a escasos kilómetros de encarar el único puerto de la jornada, el Alto de Montecalvo (Tercera categoría), donde arañaron los puntos para la general de la montaña Gómez Marchante (1), Jeannesson (2) y Niermann (3).