Forma parte de nuestra dieta desde hace cientos de años. Pero siempre ha tenido un estigma: el pan engorda. De hecho es uno de los primeros alimentos en ser eliminados por los nutricionistas cuando una persona desea perder peso.
Sin embargo, un estudio llevado a cabo por la Unidad de Nutrición del Hospital La Paz de Madrid demuestra todo lo contrario. El pan no sólo no engorda sino que además ayuda a no abandonar una dieta.
La nutricionista palentina Ana Isabel Escapa nos aclara que "el pan es un producto indispensable, pero su consumo puede estar asociado a la ingesta de salsas y otro tipo de grasas". Es decir, utilizamos el pan para untar y eso es lo perjudicial.
Además no todos los tipos de pan son igual de saludables. El pan de molde, tostado y los palitos de pan, al estar deshidratados contienen más calorías.
La Organización Mundial de Salud recomienda un consumo de pan de 250 gramos por persona y día. Lo que significa entre 80 y 85 kilos al año. Pero en Castilla y León ese consumo ha caido en picado hasta los 50 kilos. Y sin embargo nunca había habido tantos casos de obesidad y colesterol como en la actualidad.