Israelíes y palestinos se han reunido este martes en Egipto para comenzar la segunda ronda de conversaciones directas de paz. En el encuentro celebrado con la mediación de Estados Unidos se ha acordado cerrar los temas clave para establecer en el plazo de un año dos estados para dos pueblos.
A orillas del Mar Rojo, en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij, el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el presidente de Palestina, Mahmud Abbas, han reiterado su compromiso a favor de la paz y unas negociaciones con buena voluntad. "Hoy los partidos han comenzado una discusión seria sobre los principales asuntos", dijo este martes el enviado especial de Estados Unidos en Oriente Medio, Georges Mitchell.
La mediación estadounidense, representada por la secretaria de Estado del país norteamericano, Hillary Clinton, ha hecho esfuerzos para que los avances en las negociaciones no se rompan de forma prematura. Clinton, que supervisa el proceso de acuerdo, ha explicado que considera necesario prorrogar la moratoria porque sin esta premisa, ha dicho, "no habrá negociación, no habrá seguridad y, por tanto, no habrá estado palestino".
La condición impuesta por Palestina radica en que Israel paralice los asentamientos judíos en Cisjordania. En cambio, Netanyahu ha afirmado que no va a permitir que los palestinos impongan la moratoria parcial, que acaba a finales de este mes, como condición para mantener el diálogo. No está dispuesto a frenar la expansión colonial y esto ha llevado a que Abbas amenace con levantarse de la mesa de negociación. Finalmente no ha sido así, aunque este miércoles tratarán de estrechar de nuevo sus manos en Jerusalén.
En Israel los medios de comunicación apuntan a un ambiente de pesimismo, debido en parte a la ausencia de ceremonias o declaraciones ante la prensa, a diferencia de la primera mesa de negociación en Washington a principios de septiembre.