Los papeles de Salamanca llegarán a Cataluña "a finales de abril" según aseguran fuentes del Ministerio de Cultura. Se trata de una partida de 900 cajas con más de medio millón de páginas que después de su digitalización, saldrán del Archivo de Salamanca con destino al Archivo Nacional de Cataluña.
El portavoz de la Comissió de la Dignitat, Josep Cruanyes, celebró la noticia, aunque lamentó la "actitud de obstrucción" del Ministerio de Cultura, al que culpa del retraso en la digitalización de los archivos, que debería haber terminado en el mes de diciembre.
Según Cruanyes, falta digitalizar parte de la documentación requisada y todos los diarios y revistas de la hemeroteca, además de inventariar cientos de objetos como banderas y carteles, por lo que la devolución será incompleta. Entre esos enseres hay 900 tampones de oficina procedentes de Cataluña que, según Cruanyes, podrían haber desaparecido. El Ministerio de Cultura y la Conselleria de Cultura ni confirmaron ni desmintieron esta información.
Otro de los motivos de polémica son las dudas de los técnicos que han trabajado en el Archivo respecto al contenido de una de las secciones, la dedicada a Vinaroz (Castellón), localidad en la que se depositaron materiales requisados por las tropas franquistas en localidades de Tarragona en el marco de la Batalla del Ebro.
Se debía determinar si estos documentos debían volver a Cataluña por tener su origen en esta comunidad, o si debían continuar en Salamanca, por haber sido recopilados en un primer momento desde Vinaroz, que no es territorio catalán. Finalmente, según informaron a Europa Press fuentes de la Generalitat, este lote también de depositará en el Archivo Nacional de Cataluña.
En diciembre de 2008 llegó a Cataluña el primer centenar de los documentos pertenecientes a particulares requisados durante el Franquismo, en su mayoría pertenecientes al político, periodista y escritor Antoni Rovira i Virgili y a colectivos como CNT Barcelona, entre otros.