Seguro que muchos de sus hijos ya tienen en casa uno de los 20.000 ordenadores portátiles que ha repartido la Consejeria de Educación dentro del plan Red XXI. Una herramienta que desde luego está suponiendo una gran motivación para el alumnado pero también ciertos problemas para los colegios.
Guardan los ordenadores en armarios bajo llave, aunque los más avispados han encontrado la oportunidad perfecta para echarles el guante.
En septiembre se produjo un robo y cuatro meses después la consejería de Educación ya ha repuesto los 96 ordenadores. No se trata sólo de dotar a cada alumno con un ordenador, la filosofía de éste proyecto es poner poner en marcha las aulas digitales del siglo XXI. Y para eso es necesario que estén dotadas de una infraestructura tecnológica, algo que no siempre sucede.
Otra de las grandes dudas del profesorado es qué ocurre cuando éstos aparatos se estropean, algo muy habitual en los equipos informáticos. Más del 50% de los profesores de Castilla y León superan los 46 años, una generación no tan habituada a la tecnología y que requiere de una mayor ayuda.