El gerente del Auditorio Miguel Delibes, Félix Alcaraz, presentó este miércoles el programa Socio-Educativo del CCMD que se ha puesto en marcha esta temporada, un proyecto con el cual aspiran a llegar a públicos "de cero a cien años" a través de dos áreas, centradas en el aspecto educativo y en la acción socio-formativa. "Nuestra estrategia prioritaria desde que accedí al cargo ha sido siempre la creación de públicos, atrayendo a espectadores que nunca hayan venido o acercándonos a colectivos que tienen dificultades para venir", explicó.
Para Alcaraz, "la cultura es un bien universal y su acceso es un derecho de todos, y estamos trabajando para salvar obstáculos de todo tipo, físicos, psíquicos o culturales, porque la cultura no es únicamente ocio, sino un componente esencial del ser humano". Respecto al proyecto educativo, el gerente de la OSCyL aseguró que "no es un programa infantil porque no está desarrollado pensando exclusivamente en los niños pequeños".
En ese sentido, la responsable del área, Silvia Carretero, explicó que el objetivo en esta temporada es "ir asentando las bases del proyecto, con actividades durante todo el año y la música como eje vertebrador". Así, recordó experiencias que ya han ofertado como los conciertos escolares didácticos o programas de ciencia-ficción, danza urbana o hip-hop que "han disfrutado de una gran acogida del público". "A lo largo del año incluiremos nuevos programas con y sin la orquesta", adelantó.
A iniciativas como Conciertos en Familia se sumarán conciertos y talleres para bebés y familias impartidos por Pablo Lameiro, que tiene una sólida experiencia tras once años trabajando con bebés. "Queremos no sólo programar conciertos educativos que nos ofrezcan, sino apostar por la producción propia y hacerlos a nuestra medida con nuestro propio grupo de trabajo, ya que cada público es muy diferente", aseguró Alcaraz, que anunció que se está trabajando de la mano del Auditorio de Barcelona, "los mejores en este campo".
Área de Acción Social
El responsable del área de Acción Social, Jordi Jimeno, fue el encargado de desgranar las actuaciones que se han comenzado a desarrollar. Tras explicar que la finalidad del área es "defender una doble vertiente: el arte por el arte y el arte como un medio al servicio de un fin", destacó que se está buscando la implicación de los integrantes de la OSCyL en todas las actividades, y que su respuesta "está siendo espléndida" pese a que no cobran ninguna cantidad extra por participar en estas propuestas.
Jimeno se refirió a iniciativas como el ciclo Música Accesible, que busca "hacer llegar música de calidad a colectivos con poca o nula movilidad". En este programa, los músicos realizan una suerte de "ensayo general" ante los asociados de agrupaciones como Aspaym, Aspace o Asprona.
Además, se ha puesto en marcha un Proyecto de Formación Orquestal en colegios públicos que presenten un alto índice de alumnado inmigrante y procedente de diversas tradiciones culturales. Los Talleres Interactivos por otra parte están sirviendo para formar a los músicos de la OSCyL y hacer la música más accesible mediante el acercamiento a profesionales de campos como la Pediatría y la Psiquiatría, mientras que los Talleres Corales forman parte de la oferta Delibes Canta, que arranca con el reto de formar nuevas voces y potenciar los coros de la Comunidad.
Además se ha puesto en marcha el Curso de Práctica Orquestal, en colaboración con el Conservatorio Superior de Música de Salamanca. "Proponemos una especie de beca para darles a los estudiantes de último curso de grado superior la oportunidad de participar en cinco o seis programas de la OSCyL, ofreciéndoles una formación orquestal de primer nivel", explicó Jimeno además de recalcar el "beneficio mutuo" que supone esta propuesta que ha comenzado como experiencia piloto.
Según refrendó Félix Alcaraz, el área de Acción Social está cumpliendo una doble función, ya que además de acercar la música a colectivos en riesgo de exclusión y facilitar su integración en la sociedad, sirve para despertar la motivación de los músicos, que "están muy agradecidos porque se sienten útiles al disfrutar de las dos cosas más importantes para todo músico: ser escuchado con atención y ver en primer persona cómo afecta tu música al oyente y cómo la recibe". "La experiencia está siendo maravillosa", valoró.