Una gran columna de humo sobre la T4 de Barajas indicaba que ETA había roto la tregua de 2006. El 30 de diciembre una bomba en el aparcamiento de la terminal mataba a dos personas. El Gobierno de Rodríguez Zapatero dio por terminada cualquier negociación con la banda, pero sólo de cara al público.
Según los extractos que publica el País del libro ETA, las claves de la paz, del socialista Jesús Eguiguren, la banda terrorista trató de retomar las conversaciones con Moncloa después del atentado en el aeropuerto.
Con este documento remitido al Gobierno en enero de 2007, la Batasuna de Arnaldo Otegi trató de mediar garantizando que no habría una escalada de la violencia por parte de ETA. Un mes después, en febrero los terroristas enviaron una carta a Rodríguez Zapatero calificando el ataque de accidente.
El presidente contestó en un mítin que no hablarían con la banda sin que ésta abandonase las armas. No fue así. El 20 y 31 de marzo de ese año un mediador del Gobierno se entrevistó con Javier López Peña, alias 'Thierry' y entonces jefe de la banda. Sus encuentros se repitieron en mayo de 2007 , a los que se sumó Jesús Eguiguren como interlocutor. Las negociaciones secretas se rompieron porque ETA no se comprometió a dejar la violencia.