Más de 23.000 trabajadores decidieron abandonar Castilla y León desde el inicio de la crisis y marcharse al extranjero. En concreto, fuera de la Comunidad en enero de 2008 había 97.282 mayores de edad, frente a la cifra de 120.568 de diciembre de 2011, lo que supone un incremento del 23,9 por ciento. Con estos datos, la región se sitúa ligeramente por debajo de la media nacional, que fue del 25,6 por ciento, según los datos facilitados por Adecco, y ocupa el décimo puesto en el ranking de las regiones en las que más aumentó el número de personas que se marcharon.
En concreto, en enero de 2008, año que se considera como el inicio de la crisis económica, residían fuera de España un total de 1.201.433 españoles mayores de 18 años, según datos del Censo Electoral de Españoles Residentes en el Extranjero (CERA). Más de cuatro años después, periodo que está abarcando la crisis económica y laboral que afecta a Europa, esta cifra se elevó hasta 1.509.333, lo que supone un incremento del 25,6 por ciento o, lo que es lo mismo, 307.900 españoles mayores de edad dejaron nuestro país para residir fuera del país, por lo que “podría afirmarse que han emigrado fuera de España para trabajar o acompañando a un familiar que ha cruzado la frontera por razones laborales”, según señalan desde Adecco a través de un comunicado.
Además, estos datos hacen referencia al número de españoles censados en el extranjero mayores de 18 años, por lo que quedarían fuera de él aquéllos en edad de trabajar pero sin derecho a voto (de los 16 a los 18 años) y también estudiantes o recién titulados que estén trabajando fuera de España mediante becas pero que no estén censados.
Por comunidades, Canarias se sitúa a la cabeza de todas las demás, ya que desde el inicio de la crisis ha visto como 37.086 de sus habitantes mayores de 18 años han abandonado su territorio para residir en otro país, o lo que es lo mismo, el número de canarios que han decidido vivir fuera de España se ha incrementado un 51,5 por ciento en los últimos años. Por detrás, se encuentran las Islas Baleares, cuyo porcentaje de ciudadanos residentes en el extranjero se ha incrementado un 44,4 por ciento, equivalente a 4.887 personas. En tercer lugar, La Rioja contaba en enero de 2008 con 8.018 personas viviendo fuera de España, cifra que actualmente ha ascendido hasta los 11.174, un 39,4 por ciento más.
En el otro extremo, se encuentran Ceuta, Extremadura y Castilla-La Mancha, con un incremento del 10,3 por ciento, 11,1 y del 13 por ciento, respectivamente.
POR PROVINCIAS
Dentro de Castilla y León, las provincias que han experimentado un mayor incremento en el número de habitantes que vive fuera son Soria, Zamora y Burgos, con subidas desde que comenzó la crisis del 48, el 29,1 y el 28,5 por ciento, respectivamente. Por detrás, se encuentra Valladolid, con un aumento del 23,3 por ciento; León, del 22 por ciento; Salamanca, del 21,4 por ciento; Palencia, del 19,8 por ciento, Ávila, del 18,6, y Segovia, del 12,1 por ciento.
Así, Ávila pasó de tener 5.312 habitantes fuera en enero de 2008 a 6.229 en diciembre de 2011; Burgos, de 10.168 a 13.064; León, de 30.919 a 37.731; Palencia, de 4.855 a 5.814; Salamanca, de 20.304 a 24.641; Segovia, de 2.133 a 2.392; Soria, de 3.331 a 4.929; Valladolid, de 7.877 a 9.715, y Zamora, de 12.383 a 15.983.