China vuelve a fijarse en la carne de Castilla y León. Dos años después de que el gigante asiático decidiera abrir su férreo mercado a las exportaciones de cerdo español, momento en el que autorizó a 8 de las 80 empresas que lo solicitaron, vuelve a abrir un nuevo proceso.
Ahora, en esta segunda prueba, de nuevo 15 industrias se someten a esta reválida que realizará un equipo de Ministerio de Agricultura chino. Una cuarta parte de las empresas se ubican en nuestra comunidad.
Estas instalaciones de Jamones Burgaleses, filial de Campofrío con más de 7 millones de facturación al año, está entre la lista de las elegidas a un minucioso exámen que bien merece la pena superar.
De pasar la criba y conseguir el pasaporte al mercado chino, nuestras empresas entrarían a formar parte del selecto club que abastece a un país de 1.300 millones de habitantes. Para que se hagan una idea, consumen la mitad de la carne de cerdo que se produce en el mundo.
También la mítica fábrica de Joselito en Guijuelo se someterá a la lupa de los asiáticos para ver si cumplen con los requisitos higiénicos y sanitarios.
Las otras dos fábricas que recorrerá la delegación china será el matadero de Guijuelo y el de Fuentes El Navazo, ambos en la provincia salmantina.
Tanta es la demanda del producto que el gobierno de Pekín tiene que buscar materia prima en el exterior para abastecerse. Sin embargo, las estrictas normas de la cultura china dilatan los procesos de apertura exterior.
España ha sido uno de los primeros exportadores autorizados europeos. Hasta el momento los datos son positivos. En 2009 la industria cárnica española exportó 12.500 toneladas de productos al país mandarín. Los datos del primer semestre de 2010 confirman el interés por nuestra carne porcina, con 128.000 euros de ganancias para empresas castellanas y leonesas. Cifras que lo sitúan en el primer sector agroalimentario por volumen de exportaciones en China.